Christian y Violeta, sumergidos en el bosque, descubren un pequeño animal lleno de colores. Asombrados, se acercan despacito y se dan cuenta de que es una lagartija. Llenos de curiosidad, comienzan a comparar los tonos del pequeño animal con los de sus propios ojos y los de sus amigos… ¡Qué divertido es descubrir que el bosque también está lleno de colores mágicos!